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lunes, 30 de noviembre de 2009

Coaching no es... mentoring


Coaching no es mentorazgo (el mentoring de ahora), pues los mentores son veteranos en la actividad o rol que desempeña el mentee (antiguamente pupilo), y su valor principal es que pueden aconsejar sobre las mejores prácticas, atajos, trucos, habilidades a poseer, etc.

Yo misma soy mentora en el MET (en esta edición que arranca, ha cambiado su nombre por el de Career in Motion, CIM), un fantástico
programa de desarrollo de directivas y emprendedoras que puso en marcha, para sus alumnas masterandas, el Instituto de Empresa hace unos pocos años (http://www.iemet.com/). En mi interacción con esas alumnas, compruebo la diferencia entre coaching y mentoring: en mis sesiones como mentora, por mucho que utilice herramientas de coaching porque son poderosísimas, me permito narrar mis experiencias de "abuela Cebolleta" -lo que me fue bien a mí, o lo que me fue mal-, y aconsejar. Ambas cosas son impensables en Coaching: ¡vade retro a los consejos y a las batallitas!

Por otro lado, al calor del término, durante estos últimos años vengo escuchando de boca de unos cuantos ejecutivos senior que van pre-jubilándose, que ahora se dedican al coaching, "como tú", dicen. Al hablarme más de su praxis, compruebo que hablan de mentoring, matiz que les devuelvo, aunque no sé si son conscientes de la importancia que para mí tiene que ambos campos se distingan y tengan mínimos puntos de intersección.

Es muy digno, muy generoso y muy solidario orientar al joven, yo misma he tenido mi buen mentor durante muchos años y sé lo que valen. De hecho, el mundo se ha desarrollado gracias a la transmisión de conocimientos por los mayores a los jóvenes. Pero que no me lo llamen coaching...