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lunes, 25 de enero de 2010

Esperanza: "Mil soles espléndidos" – Khaled Hosseini (2007)

En Mayo de 2007 leí en una revista estadounidense una artículo apologético sobre una novela entonces recién editada en los países de habla inglesa: A thousand splendid suns, arrebatadora segunda novela de un autor afgano, residente en Estados Unidos desde la invasión de Afganistán por los Soviets a inicios de los años ochenta. Muy interesada en leerlo en la lengua en la que se escribió, no ha sido hasta hace dos meses cuando le tocó el turno.

La novela narra la vida de dos mujeres afganas, esposas simultáneas de un mismo
hombre polígamo y cruel que les triplica la edad, en el Kabul de la interminable guerra intestina que comenzó a finales de los setenta. La adversidad persigue a ambas protagonistas desde la infancia, no siendo la única de las torturas el tener un marido que las desprecia y las vapulea hasta la extenuación.

La novela, bellísimamente escrita, trata desde la honradez y desde la falta de miedo a la vulnerabilidad, temas atemporales y trascendentales. De ellos quiero resaltar cuatro, que a mí más se me antojan como estupendas herramientas para afrontar los tiempos que nos toca vivir:

- La queja. Esta novela es un antídoto contra el veneno de quejarnos de nuestra más confortable vida. Leyendo las vicisitudes por las que pasan Mariam y Laila y cómo las afrontan, desaparecen las ganas de lamentarnos de las nuestras, tan pequeñas en comparación; ya veréis.

- El amor a unos o de otros, pasado o presente, nos ayuda, si le dejamos, a sobrellevar los acontecimientos aversivos y a seguir luchando por nuestros valores y nuestro bienestar interior.

- El agradecimiento, aunque sea una brizna, hacia algo o alguien, moviliza montañas hacia la propia felicidad.

- El resentimiento no ayuda a vivir, sólo nos frena.

¿El resultado último de leerlo?: la esperanza. Os deseo que os inspire tanto como a mí.

2 comentarios:

  1. Hola Maite. Me ha gustado mucho la reseña que publicas de esta novela y, la verdad, después de ver el cariño y la emoción que pones en tus comentarios, dan ganas de leerla. Estoy muy de acuerdo contigo en que basta con echar un vistazo a todas las desgracias que les sucede a tantos millones de seres humanos, para avergonzarse de las quejas que nos inundan. La realidad es ésa. ¿De qué nos quejamos? Somos seres enormemente afortunados por la vida que tenemos. Si entre todos lográramos difundir este mensaje entre los que nos rodean, contribuiríamos a crear un entorno menos quejica y más positivo, menos reactivo y más proactivo, menos víctima y más responsable.

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  2. Una novela imprescindible por su calidad literaria y por la historia tan impresionan que cuenta.
    Gracias por el artículo.

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