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jueves, 18 de octubre de 2012

Diluyendo la vida en un café

 Queridos lectores,
Tenía preparado otro post este mes, pero... la edición de Octubre de Capital Humano ha publicado una breve entrevista que me hicieron hace poco para su sección "Coffee Break".

Al leer el resultado, me ha venido la inspiración de hacéroslo llegar, pues, más que mis respuestas a las preguntas, el leerlo vosotros podría animaros a reflexionar sobre las vuestras propias. Yo, al menos, he aprendido cosas de mí que no tenía como obvias en la conciencia.

Muchas gracias a José Antonio Carazo, por invitarme a reflexionar sobre estos asuntos.
Los contenidos de Capital Humano son para acceso de suscriptores, por lo que he obtenido persmiso para transcribir aquí la semblanza.





EN PRIMERA PERSONA

Nací en Madrid, pero adoro tanto o más la recia tierra aragonesa paterna que me acogió durante largos veranos de juventud. De pequeña viví en Toledo, Susqueda (Lérida) y Gijón, y ello me dejó un amor por el descubrimiento de lo distinto. En parte por ese motivo, mi primer trabajo como economista fue en Londres, para revisar procesos y procedimientos por toda Europa.


A lo largo de mis años como directiva, observaba repetidamente dos fenómenos que me disgustaban: la ineficiencia en los procesos y la infelicidad de las personas. Ambas se interrelacionan afectando a la rentabilidad, y no sé cuál de las dos lo hace más. Todo parecía decirme: “Para conseguir buenos números de manera sostenible, hay que enfocarse primero en las personas”. Esta idea me llevó a derivar hacia mi segunda carrera: el desarrollo de directivos y equipos, con herramientas ya adquiridas o trayéndolas de otras disciplinas. El Coaching me ayuda mucho a ello como eje vertebrador.


COFFEE BREAK CON MAITE INGLÉS

1. Defínase en una sola frase.

Hace unos años, practicando Gestalt, me preguntaron como colofón a un ejercicio: “¿Quién eres?”. La cuestión del desapego al ser la había ido trabajando durante mis años practicando meditación Zen como medio para desarrollar mindfulness, y había llegado a la liberadora reflexión de que cualquier respuesta que me diera a esa pregunta me constreñiría más que ayudarme a crecer. Así que, en esa ocasión, me detuve unos segundos y respondí tranquila: “No lo sé, y tampoco es lo importante”. Sólo mejorar en mi hacer me importa, con esa aspiración me defino.


2. ¿Qué cualidad admira más en las personas?

La fe inquebrantable en ver siempre lo bueno en los otros, y no flaquear aun cuando los dados parecen mostrar lo contrario; ¡la de sufrimiento fantasma que evita!

3. ¿Qué defecto no se debe permitir un directivo?

El desdén.


4. ¿Cuál es su actividad profesional favorita?

El Coaching.

5. ¿Tiene alguna asignatura pendiente?

Escribir un libro es una de ellas.


6. ¿Cuál es su aspiración profesional?

Mi misión profesional es que personas y organizaciones consigan rentabilidad económica y satisfacción personal elevadas y duraderas.


7. ¿Cómo definiría el liderazgo?

La capacidad de que otros perciban un objetivo como deseable, y de orientarlos y entusiasmarlos hasta su consecución.

8. ¿Se compromete con los proyectos o con las personas?

Con los proyectos –que a veces son personas-. Sin embargo, sin la sintonía y armonía con las personas tampoco marcho bien.


9. ¿Cuál es su libro/autor (profesional) favorito?

¡Hay tanto bueno que no tengo favoritos! Además, recojo ideas y modelos válidos de cualquier disciplina. Por citar sin privilegiar a nadie, elijo el último libro que me ha gustado especialmente: “Liderazgo: hecho y ficción” (Alianza, 2011), compilado por Fernando Molero y Francisco Morales, profesores míos de Psicología Social en la UNED.

10. Una novela, una obra, un artista.

Una novela: “La rueda de la vida”, de Elisabeth Kübler-Ross; curiosamente, no es ficción, sino autobiografía.  Una obra: la ópera La Bohème, de Puccini; irresistible. Un artista: Leonardo da Vinci.

11. ¿A qué persona admira en su vida profesional?

Elegiré uno muerto para que nadie se vea decepcionado: Albert Einstein, por conjugar sabiamente filosofía, trato personal y una física sorprendente para su época.

12. ¿Qué personalidad de cualquier ámbito considera un referente ético?

Voy a decir Jesucristo, pues detenerme en cualquier otra persona me resulta insuficiente.

13. ¿Puede indicar una empresa o institución como modelo a seguir?

En este momento, R, el operador de telecomunicaciones gallego, por su gestión de las personas.

14. ¿Satisfecho de su equilibrio personal/profesional?

Sí, van muy de la mano de momento.


15. ¿A qué dedica su tiempo libre?

A mi marido. Amigos. Teatro. Interpretación. Cine. Arte. Monte y campo. Ejercicio físico. Voluntariado. Mar. Leer, siempre leer.

16. ¿A qué tiene miedo?

A no valerme cuando sea mayor.

17. Una idea que haya impactado en su trayectoria.

Tenacidad, tenacidad, tenacidad.

18. ¿De qué está profundamente satisfecho?

De haberme licenciado en Psicología antes de lanzarme al Coaching, contraviniendo lo que me sugerían algunos. Complementa perfectamente los estudios previos de Economía, y ha aportado a mi nueva trayectoria serenidad, visión de conjunto, herramientas, fortaleza y criterio.

19. Un sueño.

El hombre -y mujer- que ha aprendido el arte de amar a sus congéneres y a su planeta.

20. ¿Cómo toma el café?

Muy caliente. Sin azúcar. Siempre añado leche, o bien abundante y en tazón por la mañana, o bien una gota y aguado a mediodía.


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